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Daño Previsional

El presente fallo nos introduce en la idea del daño y su reparación dentro de la órbita del Derecho Previsional.

Hechos
El actor se desempeñó aproximadamente durante 10 años prestando servicios en una compañía dedicada a la explotación del petróleo, realizando tareas insalubres. Habiendo transcurrido más de diez años de su desvinculación con dicha compañía, solicitó a la misma la correspondiente certificación de servicios y remuneraciones, a fines de iniciar el trámite jubilatorio. La mencionada certificación fue extendida indicando que los servicios prestados habían sido bajo el Decreto 2136/74 (tareas insalubres). Posteriormente inició el trámite jubilatorio, por contar con los requisitos necesarios en cuanto a la edad y años de aportes, de acuerdo al cómputo especial según el régimen diferencial del Decreto 2136/74.
Las verificaciones efectuadas por la Administración Nacional de la Seguridad Social (A.N.Se.S.) arrojaron resultados negativos en cuanto a la acreditación del carácter insalubre de los servicios. En virtud de ello se desestimó el pedido de jubilación.

Prescripción

Se planteó una cuestión determinante, la cual fue desde donde correspondía comenzar a contar los plazos de la prescripción de la acción judicial. El plazo resultaba de dos años (art. 256 de la LCT). Pero ¿desde cuando se contaba el mismo?.
La relación laboral se había extinguido en el año 1989, la certificación de servicios y remuneraciones había sido extendida en el año 2000 y la Resolución Denegatoria del beneficio era del año 2005.

Se entendió que los plazos de prescripción debían contarse a partir de que uno tomaba conocimiento del daño ocasionado. Esto fue así ya que hasta tanto la A.N.Se.S. no emitiera la correspondiente resolución, no existían elementos que pudieran alertar al peticionante del beneficio sobre la falta de una correcta registración, más aún cuando la propia empleadora había extendido la certificación de servicios y remuneraciones como tareas insalubres y el peticionante había efectuado dichas tareas.

Cuantificación

En relación a la determinación de la cuantificación del daño, se entendió que el mismo consistía en los haberes que se habían dejado de percibir en concepto de jubilación y se extendería en definitiva hasta que el actor pudiera acceder al beneficio previsional.

Conclusión
Lo que resulta interesante del fallo es que la “responsabilidad previsional” del empleador no se limita temporalmente a la vigencia de la relación laboral. Y que la falta de aportes o una incorrecta registración, pueden originar un reclamo posterior por parte del trabajador por verse privado de acceder al beneficio previsional. Y hasta podría exceder la persona misma del trabajador, en caso de tratarse fallecimiento y el reclamo quedar en cabeza de los causahabientes con derecho a pensión.

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